jueves, noviembre 27, 2008

Y el vacío se hizo galleta

Ultimamente, he estado ocupada (en la faceta más feliz del término "ocupada") en esto. Y, por otro lado, mi ocupación mañanera asalariada se termina mañana. Quedarme en el paro es para mi motivo de felicidad, aunque no cobre prestación. Es una felicidad insconsciente, pues la factura del alquiler, la luz, el agua y el teléfono sí que seguirán llegando. Sé que tarde o temprano necesitaré volver al redil del trabajo, y espero, de una manera providencial, que sea por lo menos un redil que no esté mal. Si alguien sabe de alguno, por favor que me lo diga. De momento, yo seguiré horneando y horneando.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

ya, pero levantarte y tirarte todo el dia mirando al sol y luego a la luna y si puedes beberte una cerveza negra y tirarte a alguien sin pensar en madrugar....eso no tiene precio y es necesario xa sentirte persona y no una d esas criaturas amargadas q andan con prisas por el mundo....
d

Carlos Alonso dijo...

Lo del club de la galleta me parece una idea genial, de veras.

Lola Brazos dijo...

El fin de semana pasado nos dio envidia y decidimos hacer madalenas nosotros ya que El club de la galleta no llega a Barcelona.

Hicimos de carlota y chocolate con leche, de manzana y canela y de mermelada de naranja (mazo de mermelada de naranja) y chocolate negro.

¡Suerte!

Anónimo dijo...

Pues aprovecha ahora para disfrutar de las cosas que no se hacen por falta de tiempo, por ejemplo, estar con tus gatitos!

Un saludo!


Kristin

Anónimo dijo...

Pues aprovecha ahora para disfrutar de las cosas que no se hacen por falta de tiempo, por ejemplo, estar con tus gatitos!

Un saludo!


Kristin